Invitado: Ignacio Montané, CFA

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¿Cómo te enteraste del Programa CFA y cómo te decidiste a entrar en él?

Hay muchas maneras en las que uno puede llegar a enterarse del Programa CFA, e interesarse en enrolarse en él. A diferencia de lo usual -que es enterarse de él y conocerlo a partir de los que se comenta en el medio financiera- mi experiencia fue haber leído acerca de él en una biografía de Benjamin Graham, el padre de la teoría en inversiones e impulsor inicial de la credencial, de eso ya hace varios años. Habiendo saliendo de universidad y dado la práctica en inversiones era lo que más me interesaba, fueron años de lectura de los libros clásicos de inversiones y negocios, intentando aplicarlo a mi práctica profesional que requiere, sobre todo, el análisis de las compañías que cotizan en bolsa a través de sus estados financieros y de entender su negocio. Naturalmente, en el camino uno va aprendiendo pero también acumulando una serie de dudas teóricas, y de ahí mi interés por finalmente enrolarme para presentar el primero de los exámenes CFA.

El rol de la credencial en el historial académico personal puede ser similar al de una maestría de reconocimiento a nivel global, en tanto que puede entenderse como un requisito, o como una llave para ciertos puestos laborales. En los países donde tiene mayor tradición -en E.U., Canadá y el Reino Unido, sobre todo-, se ha afianzado el rol como requisito en algunos empleos en el sector financiero, en otros países donde la credencial está permeando y creciendo -como México y varios otros países de Latinoamérica-, es más bien una llave que abre puertas muy valoradas.

¿Cuál fue tu experiencia en la preparación de los exámenes?

El proceso de estudio es muy demandante, requieren esfuerzo, disciplina y una muy buena administración del tiempo de estudio. Adicionalmente, mi impresión personal es que se requiere de un genuino interés por una buena parte de los temas -inevitablemente hay algunos que agradan más que otros-, pues sin tal motivación es muy difícil pensar como se podría abordar tal cantidad de información. Aparte del fuerte incentivo económico, se necesita tener una vocación de fondo con la profesión.
 

Platícanos tu experiencia en los exámenes

Creo el recuerdo de los días de los tres exámenes, así como cuando llegaron los resultados, me acompañará por un largo tiempo. Es difícil encontrar otros momentos en la vida donde el esfuerzo acumulado de meses de estudio -de horas y horas de lectura y de hacer ejercicios de práctica- se encuentre tan concentrado en seis horas clave al presentar la evaluación y, sobre todo, en el momento en que finalmente a uno se le informa cual fue su resultado. Me parece es algo similar a lo que debe sentir un deportista profesional que se ha preparado por mucho tiempo para una competencia, al llegar al momento y al fin estar viviendo el resultado de ésta.
 

¿Qué beneficios has obtenido del Programa, valió la pena?

Los beneficios al esfuerzo son evidentes y, me parece, tangibles rápidamente conforme uno va avanzando en el Programa hasta finalmente obtener el derecho de ser un ‘CFA charterholder’. En lo profesional, la credencial es reverenciada en el medio financiero y, utilizando el lenguaje propio en él, un activo en el historial académico personal que otorga excelentes dividendos. Por otro lado, se ingresa a un gremio de personas que cuentan con ella, que son de un nivel de capacidad profesional elevado -lo que es natural dada la disciplina que tuvieron para afrontar el proceso para obtenerla-, al ser el Programa CFA profundamente meritocrático, el encontrarse con un colega charterholder lleva consigo el saber que tal persona tiene cierta capacidad técnica y de disciplina personal. Ello, aunado a los puestos claves que varios charterholders tienen en la industria financiera, se refleja naturalmente en las oportunidades de empleo.

 

El futuro de la credencial parece ser brillante, se encuentra en constante crecimiento a nivel global -actualmente los exámenes se administran en unas 180 ciudades distribuidas alrededor del mundo-, quizás, la máxima responsabilidad para mantener y hacer crecer su prestigio se encuentra no sólo en el CFA Institute, sino en todos los charterholders y candidatos mediante el buen ejercicio profesional en su día a día.
Ignacio Montané, CFA, se especializa en capital de inversión y planeación patrimonial. En su práctica académica, es docente en el Colegio de Finanzas e Inversiones BenGraham (www.colegiodefinanzas.mx).

Conocí a Ignacio Montané, CFA durante su preparación para el examen CFA hace algunos años, y desde entonces participamos activamente en la CFA Society of Mexico.

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